jueves, 13 de noviembre de 2014

El placer de la Soledad

Una caminata solitaria, tarareando una canción melancólica.

Llevo un par de meses siendo soltera. Y no puedo decir que me la pase sola toda el tiempo. Me encontrado muy bien acompañada por ciertas personas con las que he podido entenderme. Unas más que otras. A veces me veo un poco atemorizada por el hecho de necesitar demasiado su compañía, de charlar con alguien, con quien sea. Charlar es mi debilidad y mi más grande necesidad, sentirme escuchada, introducirme en un sublime viaje de información, aprendizaje, humor, risas, ideas, sentimientos y trivialidades junto a mi interlocutor.  Quizá la única razón por la cual conservo redes sociales que no se utilizan o uso una red social que cada vez se me hace mas vacía, trivial, que aliena a la gente, es por que quiero tener contacto con ellas. Poder nutrirme o empaparme de anécdotas, debates, y tópicos de cierto tipo. Temas que no se pueden hablar con todo mundo. Me entristece mucho la idea del que alguien no quiera o no goce platicar conmigo. Y me frustra cuando alguien que no tiene flujo conversacional intenta platicar conmigo, por que simplemente no logra captar mi atención.
Soy adicta a las charlas e intercambiar dialogo, cuando percibo que una persona me interesa. He descubierto que la carencia de una conversación agradable con alguien me llevan a sentirme sola y frustrada. Como si nadie me entendiera. Y no es que en realidad necesite de estar rodeada de personas solo por que si, o que alguien me ame y me lo diga. (Cosa que tampoco me disgusta), pero me refiero a que mejor forma de decirle a la gente que la aprecias, que dándole las mejores charlas de su vida.

Cuando tenía pareja, era de las cosas que más disfrutaba de estar con ellos. Me embelesaba escuchándolos hablar sobre algún tema que dominarán, siempre y cuando no estuvieran alardeando de eso. Siempre me siento atraída por las personas con las que puedo hablar así. Y no me refiero a un aspecto sexual o sentimental (Aunque así han empezado algunas relaciones mías).

Sin embargo puedo concluir que esta obsesión mía por las buenas charlas, me ha llevado a padecer infelicidad en relaciones con personas que me brindaban eso que tanto me agrada. Cuando una relación llega a su inminente fin, me embargaba el sentimiento de ¿Y ahora quién me va a escuchar? ¿A quién le va a importar lo que tenga que decir? Sinceramente aun extraño las charlas.

Y no es que ya no extrañe ese placebo de compañía. Siempre he sabido que hacer en mi soledad, y otras veces no he tenido ganas de hacer lo que siempre hago. Estoy en una nueva etapa de mi vida, donde por fin entendí que haré lo que me plazca sin necesitar a alguien que me haga segunda. Es verdad siempre hará falta que alguien nos acompañe. Pero también es cansado esperar a que las personas correspondan a esta necesidad. Podría arruinarme la vida entera y centenar de experiencias nuevas el esperar por la compañía de un amigo, familiar o pareja. Soy una mujer joven y curiosa. Me gusta charlar, a veces con alguien y aveces conmigo misma. En mi soledad puedo sentarme a escribir estas líneas y re-descubrir algunos aspectos de mi. Soy una mujer solitaria rodeada de personas que hablan otros idiomas. Algunas personas quieren acercarse a mi y no lo permito. A veces lo que tengo en la cabeza no es algo que las personas toleren. Me han hecho daño y necesito sanar. Es por eso que mantengo a raya a todos, al menos por un tiempo, pero aun así busco charlar. Charlar es algo nato que nunca morirá en mi, siempre y cuando existan los elementos adecuados para ello.

Tengo muchas razones para querer estar sola, algunas ya las mencioné. Quiero descubrir mis propios alcances. Quiero no ser juzgada por mis gustos o disgustos. No quiero dañar a nadie. Y sobre todo por que me siento tranquila de no tener que enfocarme en otra persona que no sea yo misma. No dejaré que mi obsesión por charlar me haga forzar a la gente de estar conmigo o a mi misma de estar con alguien. El placer de mi soledad, soy yo misma, platicando conmigo misma.

1 comentario:

  1. Se que esta no es la forma idonea de hacerlo, pero sé que si te busco en persona jamás lograre verte para poder decir todo esto que estoy a punto de escribir..

    El motivo de este "comentario" es el siguiente:
    Te pido perdón por haber sido la persona más detestable, egoísta, estúpida, ruin y mierda con la que te hayas topado en tu vida..

    Perdí la cabeza y caí en un abismo lleno de demonios internos que me devoraron por completo, al no poseer en su momento la fuerza necesaria para hacerle frente a todo eso que desencadeno el haber perdido el control de mi propia psique..

    Me hubiese gustado que las cosas hubieran sido distintas con un final diferente o mínimo con un final de otro tipo menso lascerante..

    Y te preguntarás "¿Por qué hasta ahora?
    Bien porque era un hombre enfermo que necesitaba ayuda profesional a la cual acudio durante largo tiempo y en ese lapso de sesiones se dio cuenta de cuanto mal te había hecho..

    Y es por ello que te pido perdón de rodillas de ser necesario, por todo aquello que te hice y no merecías; ya que eres una mujer que vale oro molido, una mujer que en su momento no supe valorar ni apreciar como es debido..

    Te deseo lo mejor en todo aquello cuanto hagas, de mi parte no queda más que dejarte en claro que estoy avergonzado por todo aquello cuanto hice y que no volveré a molestar nunca más..

    Tan sólo deseaba que supieras que si me importo y me dolio el haberte hecho tanto daño cuando tuve el privilegio de estar a tu lado, más no tenía la madurez emcional necesaria para ser conciente de mis actos..

    Vive y sé feliz Marina no tengo nada mas que decir...ƒ

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